martes, 17 de enero de 2012

Cómo pasar los días difíciles


No todos los días son iguales, muchas veces nos levantamos con mucho ánimo, otras veces simplemente no queremos ni levantarnos y nos da pereza empezar un nuevo día…
Tenemos demasiados problemas, nos sentimos cansados, tan agobiados de nuestra realidad que preferimos huir y hacer como que no pasa nada, y que todo está bien en nuestras vidas.
No todos los días son iguales.
Aceptar que no todos los tiempos son iguales será lo que nos dará fuerzas para comenzar un nuevo día.
Aun cuando nuestro mundo se vea roto o destrozado, siempre debemos mantener la fe en que Dios nunca nos dará más carga de la que podamos soportar. Si pedimos con fe y amor para que nuestros problemas se solucionen, Dios nos oirá, y siempre habrá una solución que nos muestre.
Por muy difícil que sea tu situación, en Dios podrás encontrar solución. Podrás comprobar que cuando Dios te cierra una puerta siempre te abre una ventana.
Para todo aquello que nos duele en la vida, como la pérdida de un ser amado que ha partido para nunca volver, o cuando te destrozan el corazón y la vida parece que te la hacen de a cuadritos, aún en esas situaciones tan difíciles debes tener fe y esperanza que un día será mejor que el que estás viviendo.
El tiempo es el mejor remedio para nuestras enfermedades, tanto del corazón como las del cuerpo. Recuerda que cuando más pesada es la carga, mayor será tu recompensa en la vida.
Suavicemos nuestras asperezas con aquellos que estamos enfadados, perdonemos a aquellos que tanto daño nos causan, y no esperemos nada de nadie, así nunca te llevarás sorpresas por creer que todas las personas son como tú.
Sigue tu vida en forma correcta, sé una buena persona con tus semejantes.
Aun en la desesperación y la tristeza más grande que pueda haber en tu vida nos queda el consuelo que Dios es nuestro mejor amigo y jamás nos falla. Puede tardar pero siempre estará con nosotros.
Y como dice una gran película cinematográfica, “Lo que el viento se llevó“, llénate de seguridad y firmeza, deja de lado el dolor, la desesperación, el cansancio, y todo aquello que no te deja avanzar, y di con fe y determinación: “Mañana, mañana será otro día”.
© 24 de Agosto, 2008, Autor: Shoshan

LA CALMA Y EL SILENCIO (Compártela, te sentiras mejor)


¿De qué sirve a un corazón tener calma en medio de la soledad?, ¿Acaso no es como que la calma que tiene un lago estancado en un valle?
Mas también, ¡qué grande es un corazón cuando en medio de las dificultades y los problemas conserva la calma y se viste con el silencio! Es como el torrente que resbala sereno por la ladera de la montaña.
Algunos van a lugares donde lo más que les molesta es el canto de un pajarillo, o el sonido que arranca el viento a las hojas de los árboles.

Y piensan: Estoy tranquilo y sereno en este lugar ya he alcanzado la calma y el silencio es amigo de mi corazón.
Pero cuando vienen al bullicio, sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran, y sus pensamientos chocan con violencia en sus frentes, y yo les preguntaría:
¿Dónde guardaron la calma?, ¿Qué morada le prepararon en sus pechos que tan pronto se les fue?

Sepan que aquel que busca el silencio interior debe encontrarlo, en medio de los ruidos, de las voces y de los gritos, y tomándolo debe sentarlo en su corazón, al escucharlo ya no oirá hacia afuera sino hacia dentro.
Para buscar pues, la calma Interior, no vayan donde todo es calma, sino donde no hay paz, y sean ustedes la paz.
De esta forma la encontrarán al darla, y la tendrán en la medida en que vean que otros necesitan de ustedes para calmarse.

A partir de hoy... (alguien necesita de ti hoy)


A partir de hoy y no de mañana, aceptaré la vida tal como se me presenta. Correré y pensaré un poco menos. Trataré de no crearme falsas ilusiones, las que me llevaron a un estado de melancolía.
Trataré de amar más a los que me aman, y un poco menos a los que no me aman. Comprenderé las razones de la vida, analizando cada hecho que se me presenta.
Trataré de caminar lentamente, antes de correr alocadamente... llenaré mi corazón (vacío y con llantos)... con flores de primavera y sol de verano. No dejaré que el miedo me invada, lucharé cuando mis fuerzas decaigan.
Volveré a caminar sola... volveré a pensar sola.
A partir de mañana, y no de hoy...
Gritaré injusticias, pediré amor, sufriré por vacíos, colocaré odio en mi corazón...
FALTA MUCHO TIEMPO PARA MAÑANA.
A partir de hoy, y no de mañana...
Me vestiré de mil colores, miraré las estrellas y diré con firmeza: "¡ADELANTE! ¡La vida es dura, pero ES BELLA!"
© autor: GRACIELA CRISTINA STRAÑÁK/

Las mochilas de nuestras vidas


Las mochilas de nuestras vidas


A lo largo de nuestras vidas vamos acumulando muchas cosas, penas, alegrías, tristezas, nostalgias y amores que un día fueron todo en nuestra vida y hoy por las razones que sean han quedado en sólo eso: recuerdos.

Esas mochilas con las que vamos cargando todos los días hacen que todo pese más de lo debido, por lo que convendría descargarnos de muchas de esas frustraciones y desamores para que caminemos por la vida sin tanto peso.

¿Por qué nos cuesta tanto desprendernos de esos sentimientos que sólo nos hacen daño? ¿Por qué no tiramos todas esas cosas que no nos sirven por mucho que las añoremos? Debemos soltar, aprender a no cargar con tantas tristezas sobre los hombros, al final te queda el cuerpo cansado, tu vida aniquilada, sin fuerzas.

A veces vamos por la vida mirando hacia atrás, pensando en lo que pudimos hacer y no se hizo, en sueños abandonados, ilusiones, trabajos y amores que quedaron atrás. Pero por mucho que duela, esas cosas que quedaron atrás están en su lugar correcto, el pasado. Hay que dejar esas cosas atrás, en el pasado, dejarlos ahí. No es saludable vivir con tantos recuerdos, con tantas amarguras.

Si alguna vez amaste y te amaron pero la relación sólo quedó en un hermoso o triste recuerdo, debes seguir, volver a reinventarte de nuevo, volver a tener sueños y esperanzas.

La vida siempre nos traerá muchas cosas con las que iremos llenando la mochila a lo largo de nuestras vidas. Pero esa mochila es tuya, es tu vida, y de ti depende cuanto pese la mochila con la que cargas. Tú eres quien decide qué se mete, qué permanece dentro, y qué cosas , recuerdos y sentimientos ya no tienen lugar en tu mochila. No es bueno ir ir llorando la tristeza de sueños rotos, de metas que no se lograron; al contrario trata de sacar y dejar que el viento se lleve esos dolores que nos hace pedazos el corazón.

Algunas pertenencias son muy pesadas y no debieras seguir manteniéndolas en la mochila de tu vida. Tal vez un día te diste cuenta de que todo cuanto tenías no era verdad, que el amor que soñaste no era tal, o has tenido sueños que se han visto truncados por situaciones que no has podido solucionar…

Ten valentía, levántate y planta cara a la vida, despréndete de todo lo que está allí, de esas cosas que verdaderamente pesan, cosas que pesan porque cuando las miras te hacen mal. Lanza al aire esos sentimientos atrapados en tu mochila.

No sufras por quien no supo amarte, no des más de ti de lo que ya diste. Si acabaste sintiendo un vacío, no importa, siempre habrá posibilidades de volver a empezar una mejor vida. Deja en la oscuridad todo aquello que no te deja ver el sol, respira y suelta esos malos recuerdos, libera tu alma, deja que tú corazón vuelva a estar contento, dale una oportunidad a la vida de volver a conocer el amor, de volver a ver el mundo con buenos ojos. No importa por lo que has pasado, siempre hay razones para volver a sonreír, siempre habrá un mañana para volver a recomenzar.

Libérate de esa mochila que te pesa tanto y no te deja caminar.
Puedes ser feliz, lo vas a lograr, ten buena actitud y un día te verás caminando ligera y abierta a las ventanas de una nueva vida.

Un amor no te puede disminuir, te debe fortalecer, recuerda que cada vez que no te aman no eres tú quien pierde, al contrario, ellos pierden y tú ganas.

(Reflexión acerca de las cargas que sentimos y llevamos en nuestro día a día).

Autor: Shoshan.

Lo que no tiene solución hay que dejarlo de lado


Queremos lo mejor, y siempre lo estamos buscando… Queremos el mejor trabajo, el mejor amor, las mejores amistades, y eso está bien, es bueno porque nos lleva a progresar en la vida.

Pero no es sano desear lo que no tenemos cuando ello nos lleva a no poder conciliar el sueño y a no apreciar las cosas que sí tenemos.

Si nos damos cuenta, es muy fácil que se nos esté pasando la mitad de nuestras vidas buscando soluciones donde no las hay, trabajos que no son para nosotros, amores que no nos convienen y poco a poco nos vamos achicando como personas porque sentimos que nada es para nosotros, que siempre vamos detrás del arco iris queriendo buscar los tesoros que no existen.

No dejes que los años y la vida se te vayan mientras añoras todo lo que no tienes y deseas tener, no malgastes los años intentando tener lo que no es para ti y mucho menos amargándote por no haberlo logrado todavía.

Hay que tener sueños, pero deben ser sueños y metas que estén a nuestro alcance. No hay que tener expectativas irrealistas. Hay que luchar por lo que se desea, pero no hasta el punto de despreciar lo que ahora tenemos por compararlo con lo que soñamos tener algún día. Debemos aprender a ser felices con lo mucho y lo poco que tenemos. Aunque te cueste creerlo, a veces las cosas más pequeñas son las cosas que más valor tienen en nuestras vidas.

Tener sueños y metas nos hace muy bien, luchar por aquello que se desea es muy loable, pero no nos desgastemos por lo que no tenemos o por aquello a lo que no le hemos encontrado soluciones.

Puede que pases en vela demasiadas noches de tu vida, noches que pasas sin dormir, pensando en cómo arreglar las cosas que aún tienes pendientes, cosas que sabes que no tienen una solución a tu alcance. Si es así reconócelo, son cosas que no puedes solucionar o cambiar, déjalo, no te angusties, no pierdas tu paz por ello. Mejor piensa en otras cosas.

Seamos constructores de felicidad y amor, seamos máquinas que siempre producen cosas buenas, seamos personas que saben vivir con lo que hay, que saben encajar las dificultades de la vida y que no viven amargadas con lo que no pueden hacer o lo que no tienen.

En nuestra vida, como en todas las cosas, tenemos limites, no podemos tenerlo todo. Muchas veces podemos ser felices, pero por no estar con la persona que queremos, no lo estamos. Muchas veces queremos un buen trabajo, pero no tenemos la capacidad de realizarlo pues no somos lo que la empresa necesita. En la vida todo tiene un porqué, nos enfrentamos a paredes impenetrables e impedimentos que no son justos pero que están ahí. Pero no por ello debemos ser personas tristes, hay que saber qué cosas son para una y lo demás dejarlo partir.

Todas las personas, hombres y mujeres han sido colmados de muchas bendiciones, simplemente hay que reconocerlas y cultivarlas para así no vivir alimentando vacíos, traumas, amarguras y decepciones.

No dejes que una nube te tape la maravillosa luz del día, simplemente acepta que hay cosas que no tienen solución y cosas que no podrás cambiar o tener. Por tu propio bien, deja esas cosas de lado y disfruta de lo mucho o lo poco que tengas. Será mejor, merece la pena vivir feliz así.

Piensa que hay otras alternativas para nuestras vidas, cosas que siempre vienen bien, centrémonos más en las cosas que poseemos y en ser más agradecidos. Evitemos pasarnos el día pensando en las carencias que hay.

En este mundo hay personas que darían todo por tener una pequeña parte de lo que tenemos, mientras tanto nos angustiamos deseando lo que tienen lo demás. Deja esos malos pensamientos y empieza a ser feliz con todo lo que posees, valoremos y disfrutemos de lo que hoy existe en nuestras vidas.

Vivamos la vida con alegría, porque a pesar de las frustraciones siempre nos quedará la esperanza de que algún día podamos lograr lo que tanto añoramos, las cosas tienen soluciones, pero hay que ser pacientes. Y si vemos que pese a todo esfuerzo que hagamos hay cosas que no logramos y por los que no podemos hacer nada, no vale la pena vivir en angustia y amargura por ello. Mejor dejemos esos sueños o pretensiones y disfrutemos de lo que sí está a nuestro alcance.

Podemos ser felices a pesar de no tenerlo todo. La vida hay que vivirla con mucha esperanza, amor y paciencia, de este modo podemos lograr mucho más de lo que te imaginas.

Autor: Shoshan

Las melancolías de la vida


Hay días en los que amanecemos con todas las penas y nostalgias del mundo, extrañando tiempo pasados, tiempos que antes fueron importantes pero que quedaron en sólo eso: "instantes".
La vida está llena de esos pequeños momentos. Los guardamos y atesoramos en una mágica caja que contiene todas nuestras emociones y sentimientos vividos. En los días tristes las sacamos y revivimos con el corazón. En unas ocasiones nos producen melancolías, otras sin embargo pueden darnos fuerza para el día que afrontamos.
Se comienza el día con la mirada perdida, no sientes nada, sólo hay cabida para las emociones que te hacen sentir triste. A lo lejos escuchas una melodía que te trae tanto gratos como tristes recuerdos de un ayer que ya se fue, y es que guardamos el recuerdo en esa caja donde nos cabe todos lo que somos y lo que fuimos alguna vez, nadie tiene acceso a esa caja, tan sólo tú. Son tus emociones, es tu sentir, sólo te pertenece a ti.
Muchas preguntas que ya no tienen respuestas, porque son cosas que pertenecen al ayer, a esa caja mágica que guarda nuestras lágrimas que nadie puede ver ni sentir porque son tuyas, te pertenecen, las viviste, y ahí quedarán.
Por eso hay días en los que te despiertas
con esa extraña sensación de vacío.
Porque abres esa caja
que aún no logras cerrar del todo.
Aún duelen muchas decisiones que tomaste, puede que con el tiempo descubrieses que eran mejores o peores, pero en su tiempo te parecieron certeras. Ahora diriges tu propia vida y te haces cargo de ella, eso hace de ti una gran mujer. Ahora aceptas tus errores del pasado y enmiendas los que están a tu alcance.
Respira, todos las personas tenemos esos días,
extrañar siempre duele, pero hay que seguir adelante,
ya tienes una vida, ya son otras los sentimientos que albergan en tu corazón. Recuerda que cada día de tu vida es una día en el que suceden cosas que serán guardadas al igual que lo has hecho con todos los años anteriores. Puede que más tarde te encuentres añorando lo que ahora estás viviendo, porque así somos los seres humanos, somos como una caja llena de sentimientos que vamos recolectando con cada día que vivimos.

Quizás mañana te sirva lo que ahora vives.Hay días en los que necesitas de alguien a tu lado y buscas,
pero te aferras a quién no tienes.
-Siempre buscas el pasado-
Pero no temas, sólo es la melancolía que sientes hoy.

No seamos egoístas, a nuestro lado hay gente que nos ama, nadie tiene que estar mal sólo porque hoy has amanecido con melancolías, entiende que no todo el mundo se tiene que mover en nuestro estado de ánimo, no pierdas tu horizonte en estos días. Levanta la cara y aprecia lo que se te da, un cariño sincero.
Atesora lo que tienes hoy.
Por ninguna razón añores aquello que no es tuyo. Debemos entender y comprender que no todo el mundo se mueve a nuestro alrededor. No debemos malgastar la vida observando continuamente el horizonte esperando ver aparecer la silueta esperada.
Todo eso ya quedó en el pasado, debemos escoger nuestro presente, escojamos ser grandes personas, dadoras de amor y no de dolor, somos grandes y podremos superar el dolor, sea cual sea. Saldremos adelante porque somos capaces.
Nadie es perfecto, pero ¡sí! somos seres especiales para alguien,
y eso es lo que cuenta.
© 25/01/2011, Autor: Shoshan
Por unos instantes cerramos los ojos y volvemos a sentir lo que un tiempo atrás nuestro corazón sintió y albergó. Cosas como los olores, que muchas veces vas caminando y sientes que te traen recuerdos dolorosos. Con esos olores se nos escapa más de una lágrima, provocadas por el recuerdo de un tiempo que ya se fue.

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Hoy te envuelve un calor distinto, un calor de casa y hogar, ahora están todos contigo, ya no estás sola, y sin embargo hay un pequeño vacío en tu estómago que te lleva a sentir necesidad de algo que has vivido, y que te resistes a dejarlo pasar como si sólo hubiera sido una etapa más en tu vida.

-Son los recuerdos
del ayer-
Los recuerdos provocan hoy la melancolía de tu vida, miras por tu ventana y te haces muchas preguntas…
“¿Y si…?”,
“¿por qué guardé silencio
y le dejé irse de mi lado?”

"Vivir Mejor"


Haz como los pájaros: comienza el día cantando.

La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno que la vida le ofrece.

Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.

Ríete de la vida, ríete de los problemas, ríete de ti mismo.
La gente comienza a ser feliz cuando es capaz de reírse de sí misma.

Ríete de las cosas buenas que te suceden.
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.

No te dejes abatir por los problemas.
Si procuras convencerte de que estás bien, vas a terminar convenciéndote de que realmente lo estás, y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.

El buen humor, así como el mal humor, se contagian.
¿Cual de ellos vas a escoger?

Si estás de buen humor, las personas a tu alrededor también lo estarán y eso te dará mas fuerza.

Lee cosas positivas. Lee buenos libros, lee poesía, porque la poesía es el arte de aceitar el alma.

Lee romances, historias de amor, o cualquier cosa que haga reavivar tus sentimientos mas íntimos, más puros.

Practica algún deporte. El peso de la cabeza es muy grande y tiene que ser contrabalanceado con algo!. Además te vas a sentir bien dispuesto, más animado, más joven.

Encara tus obligaciones con satisfacción. Es maravilloso disfrutar de lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.

Cuando te propongas hacer algo, ¡métete de cabeza!

No dejes escapar las oportunidades que la vida te ofrece, ellas no vuelven. No eres tú que está pasando, son las oportunidades que dejaste ir.
Ninguna barrera es infranqueable si estás dispuesto a luchar contra ella.

Si tus propósitos son positivos, nada podrá detenerlos.
No dejes que tus problemas se acumulen, resuélvelos lo antes posible.

Habla, conversa, explica, discute, perdona: lo que mata es el silencio, el rencor.

Exterioriza todo, deja que las personas sepan que las estimas, las amas, que las necesitas, y principalmente en familia.
¡AMAR NO ES VERGÜENZA, por el contrario, ES LINDO!

Vuelve a las cosas puras, dedícate a la naturaleza. Cultiva tu interior y ella hará que brote belleza de todos tus poros.

SE FELIZ :Tú puedes!
Todos podemos.

Creer en Algo


Creer en Algo
NO CREO en conseguir a una persona que nos "llene la vida",
CREO en una vida llena para poder compartir la felicidad con otra persona.

NO CREO en que el amor lo genera alguien,
CREO en que el amor está en nosotros, si hemos llegado a crecer lo suficiente como para desarrollarlo y mantenerlo, y que de pronto se dispara por personas que comparten pensamientos y sentimientos.

NO CREO en la exclusividad de dar y estar,
CREO en una actitud frente a la vida integral, con diferentes expresiones pero sin condiciones.

NO CREO en el "amor" a primera vista ni en "creer en alguien" en muy poco tiempo,
CREO en hablar el mismo idioma, en el "feeling", en la comodidad de estar cerca, en conexiones de energía, como los ríos que se unen en un mismo curso.

NO CREO en el amor de hoy prometido para toda la vida,
CREO en el respeto y en la sinceridad. En el amor maduro que nos deja espacio para crecer juntos...
CREO en el amor que dos deciden, en el amor que nos da la gana de compartirlo... sin presiones... sin exigencias.

NO CREO en esfuerzos "unilaterales" por llegar.
CREO en la naturaleza del fluir y coincidir. El estar centrados para escuchar hasta donde podemos llegar. Para equilibrar sin sufrir.

NO CREO en amar sufriendo,
CREO en amar con armonía. En que el amor es más y nunca menos.

En el "te quiero" sin porqué...

NO CREO en amores que coartan, en amores que frenan.
CREO en las relaciones que nos apoyan en los malos momentos, que leen la mirada... que sonríen con el alma... que están...!

NO CREO en callarse por no dañar...,
CREO en la comunicación como la mejor vía para construir, coincidir y decidir.

CREO en la absoluta sinceridad al decir "te amo" y también al decir "me voy".

CREO en ser buena persona antes que parejas... y buscar otra buena persona para ser mi pareja.

CREO en que la vida la construimos nosotros y CREO en la frase que dice..."La vida es 10% lo que nos sucede y 90% cómo reaccionamos a ello", y lo único que nos puede asegurar que así sea, es tener la valentía de enfrentarla sin miedos en el presente ya que el mañana podrían no estar...

CREO completa y ciegamente en el AMOR Puro, íntegro, incondicional, cálido, ése que es tan profundo, como sensación, como belleza, como entrega, que en esencia no se diferencia del maternal, del fraternal, de la amistad, del de pareja.

CREO que debemos asegurarnos cómo lo hacemos llegar, porque nos toca puntos distintos, pero al final es uno solo... el que está en nosotros como consecuencia de tener mente, emoción, sentimientos y corazón.

Cuando un amigo se va.


Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
se empieza a revelar
el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va
galopando su destino
empieza el alma a vibrar,
porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va
queda un espcio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Alberto Cortés

Dí lo que sientes


Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas...
  • Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.
  • Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
  • Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente.
  • Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero y que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.

Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas.
Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para un sonrisa, un abrazo, un beso, y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos.

Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

lunes, 16 de enero de 2012

El ser mediocre y el ser excelente•El mediocre nace cansado y vive para descansar. •El mediocre descansa de día para que pueda dormir de noche. •Si el mediocre ve a alguien descansando, de inmediato lo apoya y lo ayuda. •El mediocre sabe que si está en conflicto la fiesta y las copas con el trabajo, está dispuesto a abandonar el trabajo. •Para quien es mediocre el trabajo es sagrado, por eso no lo toca. •El mediocre evade las tareas y siempre está buscando que su labor la realice otro. •El mediocre tiene presente que nadie se muere por descansar. •El mediocre deja siempre para mañana lo que debe hacer hoy. •El mediocre se dice a sí mismo: "Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos". •Cuando el mediocre siente deseos de trabajar se busca un lugar tranquilo y espera pacientemente que esos deseos se le pasen. En cambio •El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar. •El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin gota de energía. •El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas. •El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar. •El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños. •Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea. •El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante. •El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz. •Para el ser excelente el día es corto, por todo lo que tiene por realizar. •Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil. •El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones. •El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, el ser excelente es por supuesto un triunfador. Migel Angel Cornejo •El mediocre nace cansado y vive para descansar. •El mediocre descansa de día para que pueda dormir de noche. •Si el mediocre ve a alguien descansando, de inmediato lo apoya y lo ayuda. •El mediocre sabe que si está en conflicto la fiesta y las copas con el trabajo, está dispuesto a abandonar el trabajo. •Para quien es mediocre el trabajo es sagrado, por eso no lo toca. •El mediocre evade las tareas y siempre está buscando que su labor la realice otro. •El mediocre tiene presente que nadie se muere por descansar. •El mediocre deja siempre para mañana lo que debe hacer hoy. •El mediocre se dice a sí mismo: "Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos". •Cuando el mediocre siente deseos de trabajar se busca un lugar tranquilo y espera pacientemente que esos deseos se le pasen. En cambio •El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar. •El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin gota de energía. •El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas. •El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar. •El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños. •Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea. •El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante. •El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz. •Para el ser excelente el día es corto, por todo lo que tiene por realizar. •Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil. •El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones. •El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, el ser excelente es por supuesto un triunfador. Migel Angel Cornejo

En cada amanecer

En cada amanecer los seres humanos
abrimos los ojos para enfrentarnos
a otro día más...
La mañana se va llenando de un taconeo que marca la carrera veloz de gente que marcha hacia sus tareas diarias...

Las calles se llenan de estudiantes, trabajadores y gente desempleada que se afanan por llegar al lugar esperado...

Tanta es la prisa que el tiempo no es suficiente para detenernos a mirar el interior del ser humano que nos rodea...
Nuestros ojos se conforman con fijarse en el exterior solamente...

Recordamos el largo de una falda, la marca del pantalón, el color de la piel...
Comentamos el gesto huraño de algún compañero sin buscar la causa que lo provocó...

Transcurre el día y no hemos mirado el interior del amigo que nos acompaña diariamente...

Deberíamos jugar a descubrir lo hermoso de la gente...
Cada ser humano tiene un pedazo de Dios dentro...

¡Es lo que debería llamar nuestra atención diaria!
En lugar de ver el gesto agrio de alguien, entendamos el valor que tiene para resistir las tensiones provocadas por situaciones que no conocemos...

Antes de burlarnos del que no aprende con la rapidez de los demás, demos un aplauso a su magia para ser bueno con sus semejantes...

Todos los días son buenos para comenzar a descubrir sonrisas hermosas manos hábiles, actos valiosos, espíritus valientes, luchadores incansables...

Cada ser humano tiene un valor especial, un don divino que recibe al nacer y que si se descubre, puede utilizarlo para su beneficio y para el de los que le rodean...

Hagamos un alto en nuestra prisa diaria, miremos el interior de nuestros hermanos y aprendamos a valorarlos por lo que son y no por lo que quisieramos que fueran...

domingo, 15 de enero de 2012

•El mediocre nace cansado y vive para descansar.


•El mediocre descansa de día para que pueda dormir de noche.

•Si el mediocre ve a alguien descansando, de inmediato lo apoya y lo ayuda.

•El mediocre sabe que si está en conflicto la fiesta y las copas con el trabajo, está dispuesto a abandonar el trabajo.

•Para quien es mediocre el trabajo es sagrado, por eso no lo toca.

•El mediocre evade las tareas y siempre está buscando que su labor la realice otro.

•El mediocre tiene presente que nadie se muere por descansar.

•El mediocre deja siempre para mañana lo que debe hacer hoy.

•El mediocre se dice a sí mismo: "Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos".

•Cuando el mediocre siente deseos de trabajar se busca un lugar tranquilo y espera pacientemente que esos deseos se le pasen.

En cambio

•El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar.

•El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin gota de energía.

•El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas.

•El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar.

•El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños.

•Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea.

•El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante.

•El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz.

•Para el ser excelente el día es corto, por todo lo que tiene por realizar.

•Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil.

•El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones.

•El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, el ser excelente es por supuesto un triunfador.
Migel Angel Cornejo



El AnilloUn joven discípulo fue a ver a su querido Maestro. - Vengo, Maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más? El Maestro, sin mirarlo, le dijo: Cuanto lo siento, muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después...- Y haciendo una pausa, agregó - si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después, tal vez, te pueda ayudar. Eeee...encantado, Maestro - titubeó el discípulo, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas. Bien, asintió el Maestro. Se quitó el anillo en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: toma el caballo que está allá fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El discípulo tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía con el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban la espalda y sólo un viejito fue tan amable como para explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para darla a cambio de un anillo. Con el afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el discípulo tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al Maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Al llegar, dijo: -Maestro, lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste...quizá pueda conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto al valor del anillo. - Qué importante lo que dijiste, joven amigo - contestó sonriente el Maestro -. Primero debemos conocer el valor del anillo. Vuelve a montar y ve al joyero. Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregunta cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven discípulo volvió a cabalgar y llegó a la casa del joyero. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: - Dile al Maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo dar más de 58 monedas de oro por su anillo. - ¡¡¡¡¡¡¡58 monedas!!!!!!!! - Exclamó el joven. - Sí - replicó el joyero - sé que con más tiempo podríamos obtener hasta 70 monedas, pero si la venta es urgente...ahora no puedo ofrecer más. El joven corrió a toda velocidad con su caballo y entró emocionado a casa del Maestro, a contarle lo acontecido. - Siéntate muchacho - convino el Maestro tras escuchar su historia - Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede apreciarte un verdadero experto. ¿Qué haces pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? . Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en su dedo pequeño. Todos debemos considerarnos como este anillo del que habla el relato: únicos y valiosos. Pero muchas veces caminamos en nuestras vidas pretendiendo que gente a la que no importamos ni nos valora nos juzgue por su rasero, nos infravalore. Sigamos esforzándonos día a día, puliendo y sacando brillo a ese anillo que podemos llegar a ser, intentando descubrir nuevos brillos para futuras oportunidades.

Un joven discípulo fue a ver a su querido Maestro.
- Vengo, Maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El Maestro, sin mirarlo, le dijo: Cuanto lo siento, muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después...- Y haciendo una pausa, agregó - si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después, tal vez, te pueda ayudar.

Eeee...encantado, Maestro - titubeó el discípulo, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

Bien, asintió el Maestro. Se quitó el anillo en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: toma el caballo que está allá fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El discípulo tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía con el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban la espalda y sólo un viejito fue tan amable como para explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para darla a cambio de un anillo.

Con el afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el discípulo tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al Maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Al llegar, dijo:

-Maestro, lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste...quizá pueda conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto al valor del anillo.
- Qué importante lo que dijiste, joven amigo - contestó sonriente el Maestro -. Primero debemos conocer el valor del anillo. Vuelve a montar y ve al joyero. Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregunta cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven discípulo volvió a cabalgar y llegó a la casa del joyero.

El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: - Dile al Maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo dar más de 58 monedas de oro por su anillo.

- ¡¡¡¡¡¡¡58 monedas!!!!!!!! - Exclamó el joven.

- Sí - replicó el joyero - sé que con más tiempo podríamos obtener hasta 70 monedas, pero si la venta es urgente...ahora no puedo ofrecer más.




El joven corrió a toda velocidad con su caballo y entró emocionado a casa del Maestro, a contarle lo acontecido.




- Siéntate muchacho - convino el Maestro tras escuchar su historia - Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede apreciarte un verdadero experto. ¿Qué haces pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? . Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en su dedo pequeño.




Todos debemos considerarnos como este anillo del que habla el relato: únicos y valiosos. Pero muchas veces caminamos en nuestras vidas pretendiendo que gente a la que no importamos ni nos valora nos juzgue por su rasero, nos infravalore.




Sigamos esforzándonos día a día, puliendo y sacando brillo a ese anillo que podemos llegar a ser, intentando descubrir nuevos brillos para futuras oportunidades.

Apasionate...!


Apasiónate definitivamente por tu SUEÑO.
 El sueño de nadie más debe ser más apasionante que el tuyo.
 Apasiónate por tu TALENTO.
 Aunque te critiquen e insistan o escojan para ti realizar otras cosas, más "convenientes"
 Apasiónate más por el VIAJE que por la llegada a tu destino el primero está garantizado ...
 Apasiónate por tu CUERPO
 Aunque esté fuera de forma, pues de “cualquier manera" él es la única cosa que realmente posees.
 Desapasiónate de tus miedos... Ellos minan tu alegría de vivir.
 Apasiónate por tus RECUERDOS más memorables.
 Nadie podrá sacarlos de tu memoria ellos son excelentes fuentes de inspiración en momentos de dolor.
 Apasiónate por aquellas “TONTERIAS SALUDABLES” que pasan por tu mente entre uno y otro momento de estrés.
 ¡Ellas ayudan a sobrevivir!
 Apasiónate por el SOL, él es fiel, gratuito, y está completamente disponible a darte su calor.
 Apasiónate por ALGUIEN, no esperes a que alguien se apasione antes por ti, sólo por comodidad y seguridad.
 Apasiónate por tu PROYECTO DE VIDA, créelo, no hagas esto de dos, es sólo tuyo.
 Apasiónate por el BAILE DE LA VIDA que está siempre en movimiento dentro de la gente, sólo que, por temor no terminamos de aprisionarlo dentro de nosotros.
 Apasiónate más por el SIGNIFICADO de las cosas que quieres conquistar, más que por su valor material.
 Apasiónate por tus IDEAS, aunque te hayan dicho que ellas no sirven para nada.
 Apasiónate por tus FORTALEZAS, aunque tus debilidades insistan en quedar fijas en tu memoria
 Apasiónate por la IDEA de ser verdaderamente FELIZ.
 La felicidad se encuentra de sobra en las minas de tus recursos interiores.
 Apasiónate por la música que puedes ser para alguien...
 Apasiónate por SER HUMANO!
 ¡Apasiónate definitivamente por TÍ!
 ¡APASIONATE RÁPIDO! EL PODER DE DECISIÓN SÓLO TE PERTENCE A TÍ!

sábado, 14 de enero de 2012

Todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.


Todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
¿Has notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces esto nos hace sufrir tremendamente?

Por ejemplo: tu equipo preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos ahora fueran parte de tu esencia.

Es necesario entender que tus sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.

Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda. Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor -por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni nuestra mente ni nuestra vida.

Intentemos decir NO a esta sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces esto nos hace sufrir tremendamente?

Por ejemplo: tu equipo preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos ahora fueran parte de tu esencia.

Es necesario entender que tus sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.

Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda. Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor -por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni nuestra mente ni nuestra vida.

Intentemos decir NO a esta sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces esto nos hace sufrir tremendamente?

Por ejemplo: tu equipo preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos ahora fueran parte de tu esencia.

Es necesario entender que tus sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.

Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda. Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor -por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni nuestra mente ni nuestra vida.

Intentemos decir NO a esta sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces esto nos hace sufrir tremendamente?

Por ejemplo: tu equipo preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos ahora fueran parte de tu esencia.

Es necesario entender que tus sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.

Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda. Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor -por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni nuestra mente ni nuestra vida.

Intentemos decir NO a esta sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com 

SI QUIERES, PUEDES


Siempre nos estamos proponiendo nuevas cosas para aprender. Sobre todo si eres una persona muy activa y curiosa, siempre se te pasarán por la idea de querer aprender algo nuevo, de querer empezar un proyecto, de querer realizar algo diferente. ¿Pero realmente cuantas de esas ideas llevamos a cabo? Desgraciadamente muy pocas.
Quizá siempre has querido emprender ese negocio, poner en práctica esa idea tan maravillosa que has tenido. Te imaginas a ti mismo siendo el dueño de tu empresa, disfrutando todos los días de tu trabajo, haciendo lo que realmente quieres…
Pero entonces vuelves a la realidad y te pones a pensar que si lo haces vas a fracasar, que mejor seguir con tu actual empleo, que no te reporta felicidad absoluta, pero es más seguro que emprender. Y todo queda en una idea, en solo un pensamiento, que podría haberte cambiado la vida… pero has sido cobarde y le has dejado pasar.
Quizá estés interesado en aprender un idioma, y se te pase por la cabeza empezar a estudiarlo… realmente te sientes motivado para ello, te dices a ti mismo: “Esta vez sí que sí, es la definitiva”. Entonces decides apuntarte a clases particulares, la primera semana que vas lo coges con emoción y motivación pero poco a poco vas decayendo, desmotivándote y terminas por abandonar. Y nos volvemos a engañar a nosotros mismos de nuevo: “No valgo para los idiomas” , “Es demasiado difícil para mí” , “ Me quita mucho tiempo”.
Te podría poner 1000 ejemplos de cosas que se nos suelen pasar por la cabeza y que las dejamos pasar de una manera escalofriante. Actividades que realmente queremos hacer, como viajar a ese país que siempre hemos soñado viajar, empezar a escribir un blog, practica un deporte nuevo, aprender un arte marcial, ir a hablar con esa chica que tanto te gusta, cambiar a otro trabajo mejor, probar suerte en otra ciudad nueva, empezar de 0 en un nuevo país….

SI QUIERES, PUEDES: NO TE PONGAS MÁS EXCUSAS

Multitud de cosas para las que nunca nos faltarán excusas que ponernos. Siempre hay alguna excusa que hará que te quedes como estas, que no salgas de tu zona de confort, y dejes pasar la oportunidad de hacer aquellos que realmente deseas. Te prometo que siempre encontrarás algo que te haga abandonar estas ideas.
Y ahora te pregunto yo: “¿Realmente te crees todas esas excusas?” ¿No te das cuenta , que cada excusa que te pones es ridícula, no te das cuenta que lo que pasa es que te entra miedo de emprender un negocio, te entra miedo de hacer ese viaje a ese país exótico, de hablar con esa chica, de empezar de 0 en otra ciudad? ¿No te das cuenta que te da pereza seguir estudiando ese idioma, apuntarte a ese deporte, a aprender esa actividad?
No se llaman excusas, realmente se llama miedo y pereza. ¿Y vas a dejar que el miedo y la pereza controle tu vida? ¿Les vas a dar ese poder… vas a dejar de pasar oportunidades solo porque el miedo y la pereza quieran limitarte tu vida?

SI QUIERES, PUEDES: VENCE TUS MIEDOS

Si realmente quieres hacer algo, tienes que vencer tus miedos, tienes que motivarte, ver más a lla y atreverte a realizarlo. Solo así dejarás de sentir esa sensación de extraño vacío por dentro que sientes , solo haciendo lo que realmente quieres te sentirás realizado en tu vida.
Siendo un cobarde y dejándote que te venzan tus miedos no vas a conseguir nada, simplemente vivirás una vida “cómoda” que no te satisface nada. ¿De verdad quieres eso para tu vida? Sería bastante triste dejar pasar esas oportunidades.
Así que conciénciate de que tus excusas son infundadas, no te engañes más a ti mismo y se valiente por una vez, emprende el negocio, vete de viaje, aprende idiomas, practica el deporte, habla con la chica, empieza de cero en una nueva ciudad… haz lo que realmente te llene, pues son estas cosas las que merece la pena vivir. No te pongas mas excusas, si quieres, puedes.
¿Cómo te gustaría recordar tu vida cuando seas un anciano? Seguro que no te gustaría recordar que tuvistes una vida que realmente no querías, que tuviste una pareja que realmente no querias, que vivías en una ciudad que no querías, que nunca hiciste ese viaje soñado, ni practicastes ese deporte que siempre te gustaría… pero ya es tarde para arrepentirse.¿ Como te sentirías sin la posibilidad de hacer nada ya?
¿No crees que sería mejor recordar la vida, pensando en que siempre has hecho lo que realmente has sentido y querido?
Esos pensamientos y deseos que tienes ahí dentro es por lo que vale la pena luchar, por lo que vale la pena vivir. Es lo que marcará la diferencia entre una monótona, vacía y aburrida, con una vida apasionante y plena. ¿Vas a dejar escaparlos otra vez?
Ya sabes, no busques más excusas: si quieres, puedes.

Fuente: La nube de la vida

ME ARREPIENTO


Me arrepiento de todo, de haberlo y de no haberlo hecho, me arrepiento por lo que pudo y lo que no pudo a ver sido, por la gente que herí y por la gente que pude haber herido, me arrepiento de haber escogido este camino porque ahora todo me va mal… Todo esto nos es familiar a más de uno, el ser humano parece que está condenado a arrepentirse por todo lo que ha hecho y cree que está mal hecho… y eso es totalmente ridículo e inefectivo, una verdadera perdida de tiempo.




Nos solemos arrepentir siempre que hemos escogido otro camino y no hemos obtenido los resultados esperados, entonces es cuando nos viene la fatídica frase de ” y si……..????” , sí, y si hubiera hecho esto?, y si hubiera hecho lo otro¿, estaría mejor que ahora?, no me hubieran pasado tantas desgracias ni me sentiría tan desdichado como me siento ahora? Estimados lectores, dejenme decirles que eso no lo sabe nadie!!!!! el “y si…..?” no lo sabe nadie, y que no vale la pena lamentarse por algo que no sabemos que hubiera pasado.






No podemos echarnos la culpa de haber tomado esa “fatídica” decisión de la cual tanto nos arrepentimos, no fue mala suerte ni un error, simplemente tomamos la mejor decisión que podíamos tomar en ese momento, con el conocimiento que teníamos y tal como veíamos las cosas en ese momento, si se diera el tiempo marcha atrás volveríamos a hacer lo mismo una y 1000 veces siempre. Porque el ser humano siempre elige la opción que cree que es mas correcta en ese momento.




Yo particularmente no pienso que las cosas pasen por algo, que si ha pasado esto será por que será mejor en el futuro o al contrario. Yo creo que las cosas son fruto de decisiones, de todas las opciones que tomamos en esta vida, y no hay opciones buenas ni malas, simplemente distintas y nunca sabremos lo que obtendremos con ellas, pero siempre pensaremos que obtendremos lo mejor tomando la decisión que hemos tomado.




En esta vida, tenemos que elegir todo, es muy personalizada y eso es lo que realmente nos angustia. Ahora podemos “elegir” pareja o al menos mucho mas que hace 50 años que la gente se casaba con gente cercana en su mayoría. Ahora podemos elegir el vivir en otra ciudad, el empleo que queremos, la ropa que nos vistamos, el estudiar una cosa u otra, tener pareja o estar soltero, tener coche o moto, portátil o sobremesa, ipod o mp3… realmente no nos damos cuenta de que tenemos el poder de decidir sobre todo en nuestra vida, y ese poder es el que te agobia, y el que provoca el tardío “y si…..?”.




Tienes que saber que arrepentirte de las decisiones no sirve para nada, solo para estar mal contigo mismo por algo que no tiene solución , y si crees que la tiene, no pierdas el tiempo lamentándote de lo que no hicistes, lucha para que no te vuelva a pasar o para rehacer lo que crees que te equivocastes. Lo puedes mirar por donde lo mires pero lamentarte no sirva para nada, no es práctico, más practico sería ver las cosas positivas de la decisión que has tomado, o ver la manera de como puedes cambiar las cosas que no te gustan y has obtenido como fruto de la decisión de la cual te lamentas.




Lo sé, muchas veces es inevitable lamentarse, nos sale solo, y es normal, somos humanos y en nuestro comportamiento está implícito… pero si que puedes hacer algo por cambiar ese comportamiento, puedes acortar el tiempo de preocupación, puedes pensar en otras cosas cuando te lleguen los lamentos a tu cabeza, yo por ejemplo cuando tengo alguna decisión de la cual me lamento, automáticamente intento pensar en lo positivo que tiene mi vida, y no en lo que pudiera haber sido. Y así hago siempre que me viene a la mente las hipotéticas situaciones del “y si…?”, esas hipotéticas situaciones en las cuales nos vemos mejor que ahora, suelen ser siempre irreales, idealizadas por nosotros, nos imaginamos que si hubiéramos tomado la otra decisión estaríamos sin los problemas que tenemos ahora… y casi siempre suele ser una mentira imaginaria.




Así que ya sabés, no pierdas mas el tiempo, no dejes que te ganen los bajones en los que te lamentas, date cuenta que no sirve de nada, lo único que sirve es aprender de los errores, ver lo positivo de la vida que tienes e intentar mejorarla día a día para que se parezca cada vez un poco más en la vida que realmente quieres

Fuente: La nube de la vida

LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS I


LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS I

Quería tratar este tema desde hace mucho tiempo, ya que lo considero un punto fundamental en el desarrollo personal. La opinión de los demás puede ser la diferencia entre seguir creciendo o estancarte para siempre. En este articulo veremos un ejemplo de como la opinión de los demás limita tu vida.




Para mejorar tu vida, tienes que eliminar las cosas que limitan tu desarrollo como persona, y una de las cosas con un poder más limitante sobre nuestra vida es la opinión de los demás. Todos, absolutamente todos, le damos una importancia exagerada a la opinión de los demás, y esto repercute en nuestra vida de una manera muy negativa.




Pongamos dos ejemplos para entender porque la opinión de los demás nos limita. El de María y el de José.





LA OPINION DE LOS DEMÁS I: CASO LIMITANTE




María es una chica que hace poco descubrió la autoayuda y el desarrollo personal, ha leído muchos libros sobre ello y ha mejorado mucho. Antes pasaba la mayor parte del tiempo preocupada por cosas banales, ahora es mucho mas positiva, está más contenta consigo misma.




Ahora la meta de María, es vencer esa timidez que siempre le ha caracterizado. Esta aprendiendo a vencer el miedo a hablar a personas desconocidas, se esta mentalizando de ello, y ahora quiere ponerlo en práctica. Para ello, cuando sale con sus amigas se ha puesto el reto de hablar a gente desconocida y a ver que es lo que es capaz de decir.




Llega el sábado y María sale con sus amigas, entonces llega el momento se acerca a ese grupo de personas desconocidas que están en el parque y les saluda. Se queda callada, con nervios y no le salen mas palabras… entonces los demás se rién de ella, incluso sus amigas que estaban cerca observando atónitas la escena se ríen de ella.




María que da mucha importancia a la opinión de los demás, se hunde. Se siente fatal y se le han quitado todas las ganas de volver a salir, ya no saldrá nunca más porque ha dado demasiada importancia a la opinión de los demás. La opinión de los demás ha limitado la mejora de su personalidad hasta tal punto que la ha parado por completo.



Conozcamos ahora a Jose.


 LA OPINION DE LOS DEMÁS I: CASO NO LIMITANTE




Jose también ha mejorado su personalidad. Pero a diferencia de María, el ha interiorizado que no tiene que dar demasiada importancia a la opinión de los demás, ya que le limita en sus acciones. Jose también está aprendiendo a sociabilizar y a vencer su timidez. Pero a diferencia de María cuando alguien se rie de él, no lo toma como algo personal, lo ve como una meta mas que tiene que vencer. Así , poco a poco Jose va perdiendo la timidez y encontrándose con menor rechazo social.




Ya hasta llega al punto de poder mantener cualquier tipo de conversación con desconocidos. El está superando su timidez, porque la opinión de los demás no le limitó. El seguirá con su desarrollo personal. Y cada vez que “fracasa” se lo toma como un reto de superación. A Jose, no le ha limitado la opinión de los demás.




La opinión de los demás nos limita en todo, nos impide hacer cosas que realmente queremos, solo por la presión social. Nos impide vivir y disfrutar de la vida.




Ponte a pensar en todas las cosas que de verdad quieres hacer y que no las haces por miedo a que pensarán mis amigos, mi familia… solo tu sabes lo que tu cuerpo siente. Se valiente y no dejes que la opinión de los demás la controle,  hazte dueño de tu propia vida!




PD: En este artículo quería que entendieras como te puede limitar la opinion de los demás, en próximos artículos hablaré más sobre la opinión de los demás.


Fuente: La nube de la vida

EXPRIME TU VIDA



Recientemente me he enterado de dos muertes de personas conocidas en edad de juventud y siempre me viene a la cabeza esa sensación de fragilidad del ser humano, de que la vida puede terminar en cualquier momento. Con 5, 20, 40 o 90 años, todos podemos decir adiós a este mundo.



Quitando todo lo dramático y negativo que tienen estas situaciones, siempre hay que intentar sacar algo positivo de todo, y esto lo tiene y mucho. Este tipo de sucesos trágicos nos animan más a aprovechar el tiempo que estemos aquí, nos da ese coraje que nos falta para exprimir la vida en cada uno de los segundos que nos quedan de ella. Exprime tu vida.



Esa persona fallecida ya no lo podrá hacer, pero tú sí, tu estas aquí y puedes controlar tu vida, puedes aprovecharla y realizar lo que realmente quieres, vivir experiencias, reírte hasta de ti mismo, disfrutar de cada momento del día, conocer gente nueva, aprender cosas que te gusten.



Exprime tu vida: Sientete vivo



¿Has pensado en que haría esa persona que ahora descansa en paz, si tuviera la oportunidad de volver a vivir? Estoy seguro que su principal preocupación sería disfrutar de la vida, y no daría nada más que un 0,1% de importancia a las preocupaciones que en su anterior vida le daba un 90% y le condicionaban su vida de una forma absurda.



Metete en esa mentalidad, siéntela y piensa…. Nos pasamos la vida preocupados por el que dirá la gente, por si tendremos o no tendremos dinero para comprarnos o darnos ese capricho innecesario, nos creamos auténticas paranoias sociales, nos refugiamos en mentiras y no nos atrevemos a tener el control de nuestra vida y disfrutar al máximo.



No te quedes estancado, no permitas que te inunde el aburrimiento, que la rutina se apoderé de ti (a no ser que te guste la rutina, que también puede ser) , cuando notes que algo te excitaría y que sientes un poco de miedo al realizarlo, es síntoma de que tienes que hacerlo para sentirte vivo. No seas un muerto en vida. Es lo más triste que uno puede llegar a ser. Exprime tu vida.





Exprime tu vida: aprovecha cada instante



Haz lo que sea para sentirte lleno y realizado, si te gusta tu trabajo y te sientes completamente feliz con ello, perfecto, enhorabuena, disfruta cada mañana de él, aprovéchalo al máximo. Pero si no, no sigas con ello por miedo a no encontrar otro, ya que te estarás limitando tu felicidad de una manera gigantesca. Exprime tu vida.



¿Crees que merece la pena no realizar esa “locura” que siempre has querido hacer, por miedo a lo que puedan decir los demás? Evidentemente no! Los demás no viven en tu cuerpo ni sientes lo que tú sientes. Ellos podrán hacer con su vida lo que quiera, pero tú tienes que hacer con la tuya lo que más te llene, lo que más te apasione, independientemente de lo que pueda opinar la gente. Hay que estar por encima de eso, de otra manera, ese miedo o temor te estará limitando y ya no serás tú quien controles tu vida.



Sé selectivo con tu tiempo, si realmente te das cuenta que estás con una pareja con la que no eres feliz. No continúes con ella por miedo a no encontrar otra. Estarás de nuevo limitando tu felicidad. Si sigues yendo todos los sábado a ver ese partido de baloncesto que tanto te aburre solamente porque tus amigos van… deja de ir, intenta convencerlos de hacer otras cosas que también te llenen a ti, o búscate otra gente para hacer planes con los que disfrutes y te sientas realizado.



Sobre todo lo más importante es no llegar a casa con esa triste sensación de haber tirado el tiempo, de no haber hecho cosas interesante para ti. Exprime tu vida.



Tienes que sentir siempre esa sensación de “solo se vive una vez, así que voy a exprimir mi vida al máximo”, no dejes que se caiga en el olvido. Tú puedes exprimir tu vida al máximo, eres un afortunado por tener la posibilidad de realizarlo. Los que ya no están con nosotros, no.




Fuente: La nube de la vida

Fue