jueves, 19 de enero de 2012

La voluntad de ganar


La voluntad de ganar

Si quieres algo tanto como para
salir y pelear por ello,
trabajar día y noche por ello,
renunciar a tu tiempo y tu paz y tu sueño por ello.
Si tan solo desearlo te hace
enloquecer tanto como para
nunca cansarte de ello,
te hace refrenarte de todas las otras cosas
deslumbrantes y baratas por ello.
Si la vida se ve vacía e inútil sin ello,
y todo lo que planeas y sueñas es sobre ello.
Si con gusto sudarás por ello,
te mortificas por ello, planeas por ello,
pierdes todo tu terror a Dios ó al hombre por ello.
Si simplemente irás tras esa cosa que quieres,
con toda tu capacidad,
fortaleza y sagacidad,
fe, esperanza y confianza, severa obstinación.
Si ni la fría pobreza, el hambre y estado demacrado,
ni la enfermedad ni el dolor del cuerpo o la mente
pueden apartarte de la cosa que quieres.
Si obsesionado y resuelto lo acosas y asedias,
¡lo conseguirás!
- Berton Braley

Decidí triunfar


Y simplemente así, después de una larga espera, un día como cualquier otro, decidí triunfar…
Decidí buscar las oportunidades, no esperarlas;
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución;
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis;
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver;
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz;
Ese día encontré que mi único rival eran mis propias debilidades, y que a partir de las mismas era la única forma de ser mejor y superarlas;
Ese día perdí el miedo de perder y comencé a tener miedo de no ganar;
Descubrí que no soy el mejor y que quizá nunca lo fui;
Dejé de interesarme en quién era el ganador ó el perdedor;
Ahora lo que me interesa es saber más que ayer;
Aprendí que lo difícil es nunca dejar de escalar hacia cima, no alcanzarla;
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es el derecho de llamar a alguien “mi amigo”;
Descubrí que el amor es más que un sentimiento de estar enamorado, “el amor es una filosofía de vivir”;
Ese día dejé de ser un reflejo de mis pocos triunfos del pasado y comencé a ser mi propia luz tenue para este presente;
Aprendí que no tiene sentido ser una luz si no se va a iluminar el camino de los demás;
Ese día decidí cambiar tantas cosas…
Ese día aprendí que los sueños están ahí tan sólo para hacerlos realidad.
Desde ese día ya no duermo para descansar, ahora, duermo por los sueños.

Autor: Walt Disney