Todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
Todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
¿Has
notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están
adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces
esto nos hace sufrir tremendamente?
Por ejemplo: tu equipo
preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste
el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como
si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo
tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos
ahora fueran parte de tu esencia.
Es necesario entender que tus
sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos
que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la
gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si
recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.
Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más
llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor
-por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni
nuestra mente ni nuestra vida.
Intentemos decir NO a esta
sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar
que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir
menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos
que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has
notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están
adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces
esto nos hace sufrir tremendamente?
Por ejemplo: tu equipo
preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste
el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como
si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo
tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos
ahora fueran parte de tu esencia.
Es necesario entender que tus
sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos
que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la
gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si
recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.
Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más
llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor
-por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni
nuestra mente ni nuestra vida.
Intentemos decir NO a esta
sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar
que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir
menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos
que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has
notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están
adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces
esto nos hace sufrir tremendamente?
Por ejemplo: tu equipo
preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste
el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como
si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo
tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos
ahora fueran parte de tu esencia.
Es necesario entender que tus
sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos
que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la
gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si
recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.
Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más
llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor
-por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni
nuestra mente ni nuestra vida.
Intentemos decir NO a esta
sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar
que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir
menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos
que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.
Fuente: www.tu superación personal.com¿Has
notado que usualmente nos identificamos con muchas cosas que están
adentro de nosotros y con otras que están afuera de nosotros, y entonces
esto nos hace sufrir tremendamente?
Por ejemplo: tu equipo
preferido de fútbol pierde y luego sufres y te quejas como si tú fuiste
el que perdió; o se daña tu carro y te sientes lastimado como
si tu eres el motor que se dañó. Alguien te ataca verbalmente y lo
tomas como si te han apaleado por dentro, como si todos esos insultos
ahora fueran parte de tu esencia.
Es necesario entender que tus
sensaciones no son tú, apenas pasan a través de ti. Los sentimientos
que provocan tu ropa, tus muebles, tu cuerpo, tu reputación, lo que la
gente diga, ninguno de ellos representa tu identidad verdadera. Si
recordáramos esto constantemente nosotros sufriríamos menos.
Recuerda: todo lo que pasa, pasa a través de nosotros, nada se queda.
Cuando reflexionamos sobre esta gran verdad la vida es mas fácil, más
llevadera y vamos a comprender finalmente que un sentimiento de dolor
-por ejemplo- solo cruza por nuestra mente o nuestra vida pero no es ni
nuestra mente ni nuestra vida.
Intentemos decir NO a esta
sensación de identificarnos con todo y a la voluntad absurda de dejar
que las cosas se queden. Si trabajamos en esta idea vamos a sufrir
menos. Tomaremos todo con más calma, sin aferrarnos a ideas u objetos
que solo son pasajeros que se van en la próxima parada.

Fuente: www.tu superación personal.com
No hay comentarios :
Publicar un comentario